Ya sé que lo que voy a decir ahora mismo os va a extrañar muchísimo, de hecho va a ser una doble sorpresa, porque en este Blog afirmó que estoy de acuerdo con el señor Evaristo Meijide, Risto para sus enemigos, y que estoy a favor de que Esther continúe destrozándonos los oídos en las siguientes galas de Operación Triunfo.
Y antes de que aviséis al manicomio para que internen por traicionar todos mis principios éticos y morales y dar juicios de opinión que son moralmente inaceptables, dejadme que explique mi postura. Porque todo el mundo tiene derecho a ser escuchado menos los peperos que sólo dicen tonterías y cantan el cara al sol.
Si, estoy a favor de lo que dijo el señor Evaristo en cuanto a que Esther está resultando ser el mejor producto que hay en estos momentos en OT. De hecho, a mí no me interesa ese programa nada más que para oír las sandeces de este hombre y ahora mismo verla a ella destrozar las canciones y reírme de ella. Porque no comprendo cómo tiene todavía la cara bonita de subirse al escenario a hacer esa mierda de actuación en vez de coger la maleta y marcharse directamente. Pero a lo que íbamos, que también estoy de acuerdo en que Risto diga que continúe en el programa. Y de ahí que yo quiera apoyar que continúe.
No es que tenga nada en contra del concursante que está nominado junto a ella, que ni siquiera sé quién eres ahora mismo porque no me acuerdo, pero creo que la única persona que está dando un espectáculo gracioso y que destaca entre los grandes talentos y los mediocres talentos que están en esta edición es Esther, y que hoy en día la sociedad no solamente busca oír una canción, sino reírse un rato, y eso es lo que nos ofrece esta pésima cantante.
Operación triunfo es consciente de que el espectáculo prima ante todo, por eso decidió poner como director de la academia a Ángel Llacer, uno de los mejores showman que hay, tiene como presentador a Jesús Vázquez que es capaz de improvisar hasta debajo del agua, y tiene a Risto dándolo todo con sus injuriosos comentarios. Así que, ¿por qué cerrar la puerta a esta magnífica persona que no será una cantante pero que como cómica payasa lo hace estupendamente?
No nos engañemos para nada, si Esther entró en la academia no fue por su voz, que era bastante aceptable en los castings y dentro de la academia, sino por su físico escultural, sus ojos y en definitiva la belleza que irradia. De hecho, reúne todos los requisitos para ser una buena cantante siempre y cuando le modifiquen la voz por ordenador y en los conciertos cante en playback. Pero ese no es el método de trabajo que se hace en operación triunfo, donde buscan cantantes de verdad y no fraudes que han logrado llegar a donde han llegado por acostarse con los productores.
Por otra parte, en operación triunfo hay buenos cantantes, pocos en esta ocasión, pero los hay que destacan. Para mí, que soy fan solamente de dos grupos musicales y el resto los oigo según me venga el rato, hay cantantes que llegan al corazón del espectador, o por lo menos han llegado a mi corazón, y no son precisamente bellas mujeres que se destrozan la garganta en un escenario pensando los que lo hacen magníficamente. En definitiva, creo que operación triunfo ha decaído en cuanto a buscar la calidad de la canción pero ha mejorado en cuanto a que ofrece un espectáculo bastante aceptable y que va a atraer niveles de audiencia no tan amantes de la canción pero si necesitados de pasar un momento divertido delante de la televisión.
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Esther, mucha belleza para tan poca voz. En fin, va a lo loco, se lo tiene muy creido, y eso nunca es bueno.
Pero si hay una voz que llegue al corazón, esa es la de mariano Rajoy (a veces incluso te lo puede partir en dos jeje).