Las cejas del colillas

A mi gran amigo Coli Coli no le gustaba el aspecto de sus cejas. Y por eso le pidió la guadaña a Kay y empezó a rasurárselas sin ton ni son, dejando el suelo del cuarto de baño como si tuviera una nueva alfombra.

 

Pero el resultado no fue el que él esperaba, porque cuando entró en el bar donde estábamos Kay, IBB y yo tomando unas cuantas botellitas nos dimos cuenta de que había cambiado mucho. Bueno, la que se dio cuenta fue Kay, porque nosotros dos estamos ya bastante borrachos.

 

Tenía en las cejas unas calvas como las de Mister Propper, y que brillaba incluso más que mi reluciente calva, y eso ya es decir, porque la abrillanto todos los días con cera de vela. En fin, que nos dio la risa tonta, y él se puso a llorar, con lo que se humedecieron incluso las cejas y empezaron a caerse más pelo.

 

Fui a reclamarle al camarero que tenía el cubata llenos de pelos mientras que Kay sacaba su pintabios negros y como si de una pintora de brocha gorda se tratara dejaba la cara del colillas más negra que el betún. El resultado fue que el pobre hombre tuvo que ir al baño a lavarse y volvió con más lagrimones.

 

Lo que hacia falta era un lápiz de ojos, pero Kay no tenía. De manera extraña IBB sacó uno de la chaqueta de color verde fosforito, y empezó a retocar al colillas hasta que quedó magníficamente magnífico. Esta vez le gustó un poco más, porque hay que reconocer que IBB tiene gusto maquillándose y maquillando.

 

Ahora, la cuestión en la consiguiente necesidad de que creciera pelo en las cejas. Por tanto, empezamos a hablar de crecepelos instantáneos, y entonces yo recordé que tenía en el bolsillo unas semillas que me habían regalado los del PSOE. Como todo lo que viene de este partido tiende a ser bueno, echamos unas cuantas sobre las cejas del colillas, pensando que crecería un pelo frondoso de color verde musgo. Pero de repente, sin darnos cuenta, pequeños mini socialistas empezaron a brotar de las cejas de este pobre hombre y se columpiaron entre sus pelos.

 

La verdad es que aquellos socialistas eran una monada, con su chaqueta de pana y su camisita roja. Intentamos cogerlos, pero se debían que creer que éramos del Partido Popular porque se nos escapaban de las manos. Y mientras estábamos a la caza del socialista, pero con buenas intenciones, llegaron unos borrokas.

 

En cuanto vieron a los socialistas brincando entre las cejas del colillas, se pusieron tensos, nos miraron y sacaron un mechero de esos que venden en los chinos. Mientras unos cuantos nos agarraban, el que parecía ser el capitán de todos ellos se acercó al pobre colillas y en vez de encenderle el cigarro que tenía la boca lo que hizo fue prenderle fuego a las cejas, que entre tanto potingue que le habíamos echado ardieron. Después, los borrokas huyeron.

 

La verdad es que tampoco se lo tomó tan mal el colillas, tan sólo nos quiso degollar con la guadaña que le había prestado Kay en su momento, y entonces se me ocurre una brillante idea. Me corté dos de mis lindos tirabuzones color gris, y con pegamento que encontramos en el bolso de Kay le hicimos un bonito trasplante de pelo, y al final no se mosqueo tanto, y se estaba en todo momento tocando las cejas, porque decía que le daban aire serio. Hay que reconocer que ahora está más sexy.

 

ACLARACIÓN: IBB ME OBLIGA A DECIR ESTO PARA QUE NO HAYA LUGAR A EQUIVOCOS. PARTE DE ESTE POST ES FALSO. IBB NUNCA HA USADO CHAQUETA Y NUNCA LA USARA.

1 Comentario(s)

  1. Comentario por IBB on Abril 27, 2008 11:06 am

    ……………………..
    Sí que uso chaqueta, lo que nunca llevo encima es lapiz de ojos y menos verde. Nuesto profe de proyectos nos dice que siempre tengamos uno encima por si nos viene la inspiracion divina para proyectar, pero no me veo yo llevando eso.

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