El hombre de las tabernas

Mamarrachi ha triunfado en todo el mundo, es como la cerveza san Miguel. Y por ello, aunque los de Vaya Semanita no quisieran tomar mi vida como contenido para su programa, pues no daba para humor vasco, los de la productora de Torrente se han puesto en contacto conmigo. 

Y es que quieren hacer una serie acerca de mi vida, al estilo Escenas de Matrimonio, que se llamaría El hombre de las tabernas. Yo seria además del guionista, el actor principal, dicen que para ahorrar maquillaje, pero sé que en realidad yo soy inimitable. 

Dicho y hecho, salimos a la calle a rodar “No soy Mr.Alubia, soy Mr.Brick”, tal y como me conoció el mundo. Pero el rodaje fue un desastre. En primer lugar, el resto de actores no pudieron dejar de reírse con mi actuación, y además yo lo hice fatal.

Porque amigos, yo no podía representar mi papel sin estar borracho y en su salsa. Lo de estar borracho era fácil, pero yo quería escenarios reales, por lo cual era necesario encontrar a todos los presentes en cada post y contratarlos.

Me repugnaba la idea de enriquecer a Txetxu, pero podría arrearle de nuevo a aquellos crios apestosos, y sobre todo, sacar la humillación de Hamilton al mundo. 

Pero lo que pedía era casi imposible. Mucha gente se negó, hasta después de que Kay, mi representante, les amenazara con matarlos. Las exigencias de Txetxu eran casi como las de una estrella de Hollywood, y todos pedían un coche ecológico. 

Por tanto, que remedio, a rodar con lo que nos saliera. Pero con esfuerzo y dedicación, representamos todas las escenas. Fue un duro trabajo, pero bebí gratis y me saque una pasta. 

El hecho de que esa serie no salga a la luz no se debe a los desnudos integrales (sobre la barra del bar) (despedida de soltera), los tacos que suelto y demás. Resulta que un hombre rico ha comprado todas las cintas para su uso propio. Es un mal mamarrachiadicto, pues todos los demás querían verme sustituyendo a Camera café… y ya no lograre el Goya, o sea, que tendré que comprarme un martillo para clavar clavos… 

Pero siempre me quedará el orgullo de haber participado en una gran obra. He sido actor, un muy buen actor, y se me ha pagado por ello. De hecho, creo que me presentaré a los próximos castings e incluso intentaré entrar en la casa del gran establo esa a amenizar las fiestas, si es que me permiten el llevarme mi propia reserva de alcohol. Porque sin alcohol casi no soy capaz de sobrevivir ni un solo día. 

En fin, creo que todos deseáis verme en acción por la televisión. Por eso, trataré de convencer a Kay para qué cree una productora y yo haga mis propias escenas. Hay que reconocer que sería un éxito de ventas, todo un buen producto audiovisual. Y que recibiría críticas, de acuerdo, pero a todos los grandes genios los criticaron, y luego los ponen en los altares. Imaginaros, que el día de mañana se entregue el premio Mamarrachi al mejor borracho. 

Porque vamos a esforzarnos para conseguirlo con nuevos y gloriosos posts, como no. Mamarrachi, K de Kaka, esto, de kalidad.

2 comentarios

  1. oh, Mamarracjhi en television seria glorioso… Superaria a escenas de matrimonio con creces… Si, creo que tiene un gran futuro…

  2. Cagafuegos: Gracias, lo tendre en cuenta para cuando cree mi gran programa de Mamarrachi, al estilo de Vaya Semanita…


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