Orar a San Alcohol El Génesis
Hermanos aquí reunidos para glorificar a San Alcohol, en el nombre del cachi, del cubata y del baso largo. A beber.
Hoy es el día consagrado al apóstol San Beilys, uno de los ungidos por San Alcohol. Aunque se pasara a los irlandeses con una nueva versión que no de lugar a mezclas, no hemos de olvidar el cariño que profería a nuestro señor, queriendo ser bebido como lo fue Él.
Empezaremos con la lectura de la Santa Biblia de los Borrachos, donde se vera como comenzó nuestro mundo. Estaba San Alcohol preocupado porque Adán y Eva se aburrían como ostras y no paraban de fornicar, y decidió darles un nuevo placer. Así, al primer día creo la viña, de la cual preveía que saldrían grandes y placenteros dones. Dos días estuvo regándola y mimándola, hasta que en el cuarto día San Alcohol creó la uva. Pero al ver que no tenia su esencia, se puso a pisotearla, y vio con gran placer que de ella salían líquidos que decían entre hipidos su nombre. Los probó y dijo: sin duda esto es el néctar, la ambrosía, lo que representara para estos mascotos míos una muestra de mi cercanía y benevolencia. Y así estuvo durante el resto de los días que tiene una semana, ahora ni me acuerdo cuantos, fabricando vino, embotellándolo, y creando una etiqueta y un nombre. A ese vino lo llamó Marques de Legarda, y aun hoy en día se puede comprar.
Se lo dio a Adán y Eva, que empezaron a deleitarse y pidieron más variedad de ricos licores. Y San Alcohol, como no, por sus borrachines lo que hiciera falta, empezó a preparar mezclas de todo tipo. Creó a los que en un momento más lejano serian sus hermanos, cuando Él viniera a la tierra.
Esta es la palabra de San alcohol. Dichosos los que estamos aquí para oírla o leerla. Propongo que alcemos los cubatas en su honor y los vaciemos de un trago, en una comunión espiritual con nuestro señor. Dejemos que penetre dentro de nosotros y que nos bendiga con su espíritu, que sus ricos grados nos estimulen para serles más fieles. Y pido un minuto de reflexión acerca de lo que hemos escuchado.
Ahora es el momento de orar en conjunto con la oración que nos enseño San alcohol, ese rezo que define nuestro acercamiento a la fe y a su espíritu.
Cubatita nuestro que estás en el vaso, a través de la boca ábrete paso. Santificados sean tus grados, vengan a nosotros tus efectos, hágase tu voluntad así en el bar como en el pub. El ciego maestro de cada noche dánoslo hoy, perdona nuestras mezclas así como nosotros perdonamos al garrafón, y no nos dejes beber Buckler sin alcohol, más líbranos del Bitterkas, amen
Y siempre que nos encontremos mal, que nos falte la fe, sabéis que las puertas de nuestras iglesias estarán abiertas hasta la hora que nos dejen los municipales, y que si no, podéis acudir a los licores que tengáis en casa.
Debo decir una frase sabia que en su momento dijo San Alcohol: El mejor homenaje a un difunto chino es ser servido en el restaurante familiar.
Ahora ya podéis emborracharos en paz. A beber.
2 comentarios
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San alcohol creo el vino… que grande fue san alcohol… desde luego, claro que voy a orarle donde sea y con ese gruto de su obra, el rico vinito vino… ¿Donde puedo encontrar ese Marques de Legarda?
Cagafuegos: en ebay o en el link que tienes en el blogroll… compra, compra, que me vas a hacer muy rico…