Queridos Reyes Magos:
Este año he sido como los demás, o sea, un gamberro, grosero y farrero borracho que las ha liado pardas y ha pasado más de una noche en comisaría. Y sabéis que lo hago para que en vez de traerme lo que os pido me traigáis unos bidoncitos de petróleo para poder canjearlos por alcohol. Pero nunca me hacéis caso y me traéis lo que os pido, tal vez sea por esas fotos comprometidas que tengo de vosotros y Papa Noel.
En fin, a Melchor le pido un taxi color Burdeos, porque adoro coger a la gente, preguntarles que a donde van, en el aeropuerto de Bilbao, y llevarlos en dirección contraria a la otra margen de la ría y cobrarles un precio excesivo, como hacen todos los taxistas, y además conduciré bebido. Melchor, anímate y tráemelo, que solo haré maldades los martes y los festivos…
Gaspar siempre ha sido el más serio de los tres, por eso le voy a pedir algo serio. Quiero que me traigáis a mi antigua profesora de matemáticas para torturarla con funciones y restas, que nunca se me dieron bien y ella se reía diciendo que yo acabaría siendo un vagabundo alcohólico. Que se avergüence de ser regada con alcohol a ver si crece de una vez…
A Baltasar, bueno, siempre quise un dragón con el que atacar a mis conocidos y quemar la Provenza italiana. Creare el caos y se lo pondré a Txetxu en el buzón…
Pero no me olvido de vuestros ayudantes, por eso os pido que vuestros camellos me traigan unas semillitas de marihuana para plantarlas entre los bonsáis de Txetxu y que lo detengan por posesión ilegal. Alcohol no os pido porque tengo de sobra y en Oriente lo habéis prohibido.
Pero pienso en los demás. Me gustaría que a Kay le trajerais un ataúd nuevo doble, porque cuando dormimos en él es bastante incomodo, y hacer otras cosas ni os cuento. Risirvato se conforma con una caseta nueva que incorpore minibar y jacuzzi…
Voy a ser bueno y os pido algo también para Txetxu. Podéis mandarle Ántrax, una bomba atómica o cartas de amor envenenadas. O traerle carbón, que seguro que lo usara para incinerar a alguna de sus victimas inocentes.
Por lo demás, no sé lo que pedir. Al Olentzero le he pedido como siempre aprender euskera, pero lo único que hace es traerme libros de Etxeaeuskara, con vocablos atávicos. Y a Santa Claus no le he pedido nada, pues ya sabéis que lo odio desde que de niño decidí tirarle de las barbas a ver que pasaba en los grandes almacenes y me pego una azotaina. Si todos mis amigos me decían que eran postizas…
Por lo demás, os recomiendo que a IBB le traigáis un M5 para cargarse a ese carbón de Lasa, que le hace la vida imposible, y a Seralla un Elmo gruñón con pijama…
Sin nada más que deciros, se despide vuestro amigo si le traéis lo pedido Mamarrachi Legarda, que aprovecha para darle un buen abrazo a su Kay y felicitar las navidades a todos sus lectores, con tiempo por si luego se me olvida…
Vitoria, 20 de diciembre de 2007
3 comentarios
RSS de los Comentarios Identificador URI de TrackBack
Deja un comentario

Es la mejor carta que he leido jamás, a pesar de ser mezquina y cruel con cierto halo de inocencia etílica.
No deseo para nada que te traigan lo que pides, pero si que consigas mucho alcohol. jejeje
Oye, gracias por pedirles una M5 para que me cargue a Lasa, jej. A ver si te dejan algo por mi casa, que he puesto una cubitera por si acaso.
http://laslucesdeagosto.wordpress.com
GRACIAS!!! ya te contaré si fui lo suficientemente buena como para recibirlos… Yo pedí para ti unas buenas botellas de reserva… si no te llegan avísame!!! no vaya a ser que ese viejo gordo vestido de rojo se lo beba todo!!!
Yo lo tengo claro, si no me trae el pijama le robo su traje!!!! que debe de calentar lo suyo…