El novio de la muerte

Tal vez parezca más típico de una canción de melendi, pero he de reconocer que eso del novio de la muerte me parecía una situación cuanto más increíble. Hasta ayer.

Me había puesto mi ropa de juerga dispuesto a comerme el mundo, cuando me encontré con una preciosa pelirroja vestida totalmente de negro, chaqueta de cuero y medias de red, que se me quedó mirando. En unos segundos, comento:

      - Supongo que tú eres Mamarrachi Legarda.

      Su voz era dulce como el licor 43, y por ello, asentí.

      - Bueno, ya lo siento. Mi nombre es Kay Romani, soy La Muerte y he venido a llevármelo.

¿Una broma de mis desde ese momento ex amigos? Una duda que pronto se me disipó, arrodillándome para suplicar clemencia. Ella, en contra de mi idea de sacar una guadaña y decapitarme, me ayudó a levantarme y me dejó una concesión, poder disfrutar de mí ultima noche de vida. A lo que correspondí invitándola a venir conmigo.

La trate de sorprender con mi mercedes nuevo, pero ella se río, señalando un Porshe Carrera negro. De acuerdo, de esa manera no lograría un indulto. Así que resignado, la invite a cenar al Mckebap. Vi como hurgaba entre la carne, sin saber como empezar a atacar el kebap. Así que, tomándola de la mano, le ayude un poco. Después de ponernos como cerdos y de unas cuantas cañas, empezamos a hablar de nuestras vidas.

- ¿Y eso de muerte?

- Cuando mueres no hay muchas opciones, chaval. Era esto o ser un estupidillo ángel de la guardia. Veras, siempre me ha sentado mejor el negro, pagan a comisión por alma y te dan ropa de primeras marcas. Y se asciende deprisa.

      - Vamos, toda una profesional.

      - cada uno tiene sus maneras. La mía es llevarlos por una playa cogidos de la mano hasta su destino.

      - ¿Y te tomas tantas molestias por un alma?

 

Ante esta pregunta se sonrojó un poco antes de responder.

     

      - Vamos, eres famoso, lo creas o no. Y eres bueno, muy bueno. Aquí tienes a una fan tuya. Yo me dedico a famosos, pero…

Después de esto, fuimos a bailar y a tomar unas copas. Ya de madrugada, era la hora de mi fatal destino. Pero…

      - ¿Una vez muerto, volveré a verte? Es triste encontrar a la mujer de tu vida y morir.

Eso me salió de lo más profundo, sin pensarlo.

      - Ciertamente, Mamarrachi, no puedo matarte. Y eso, en mi trabajo, significa una sola cosa. Me he enamorado de ti, de tus mamarrachadas, y por la noche más feliz de mi vida desde que baile con Kennedy. Ahora es tu decisión, aunque creo que la has tomado. ¿Me equivoco, Mamarrachi?

      Nuestras bocas se juntaron en un cálido beso para la eternidad.

8 comentarios

  1. no te imaginaba enamorándote así de alguien. A vosotros no os vale lo de que hasta que la muerte os separe, porque te has ido con la muerte.
    http://laslucesdeagosto.wordpress.com

  2. que bonito, con beso final y todo

    jaja
    el amor….

  3. Pero Mamarrachi no dice estar enamorado, sólo q es la mujer de su vida… es la muerte la que se enamoró de él… si es lo que decía mi abuela: primero borracha y después…. ah, no! eso no viene a cuento… Yo sólo espero q el mío sea “Mort” y q tb le guste el alcohol

  4. Así es el amor, llega cuando menos te lo esperas.

  5. La pegó el Mamarracho!!!

  6. ¡Vaya resca que debiste tener al día siguiente! Un saludo, majo :-)

  7. he llegado aqui porque seralla firmo en mi blog, seralla tiene un link en su pagina a mi pagina http://www.huevopocho.wordpress.com, dado que tambien tiene un link a tu pagina, y si la suma del cuadrado de los catetos es igual al cuadrado de la hipotenusa, tu obligacion sin lugar a dudas es la de hacerme un link en tu pagina, es obvio, sino me haces un link, es que no entiendes de logica, asi ke ahi tienes la excusa perfecta, ke majo soy carajo¡
    NICO

  8. Que loquera!!!


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